Friday, April 13, 2007

El SÌ, verdades, insultos y los debates con altura.

Primero la verdad. Cuando ya es axioma, para qué diablos un debate con altura… O sin ella. Recuerdo algo: en los USA, grupos conservadores cristianos pusieron en tapete la conveniencia de enseñar o no la teoría de la evolución. Ganaron los beatos y se llegó a la incómoda situación de hacer convivir al pitecantropus con nuestro padre Adán en el pensum de los niños, asunto que no es tan malo –es lo que sucede en nuestras escuelas y nadie se muere-. Lo cual implica que la verdad y la fe pueden convivir, que es un eufemismo de hacerse el cojudo, pues el principio de lo que es o no es cierto queda colgado para generaciones más pías, o completamente impías, que es como los santurrones llaman a los que se someten a la verdad de la paleontología.

Así que si los muy modositos y atildados periodistas, los diputados desconcertados, destituidos y sustituidos, los grandes manipuladores del poder económico, apelan hoy por los logros del diálogo, perfecto: que dialoguen entre ellos. Que se saquen los cueros al sol y se enfrentan con la inutilidad de su proceder, con su alcahueteo a la banca corrupta y sus préstamos vinculados, con su apatía por la educación del pueblo y que evalúen qué es preferible, si un pueblo ignorante o unos trabajadores calificados, que descubran cómo fue que esas ideas -que no quieren que Correa vuelva reales- por qué “saladez” fue que ellos no las quisieron, o no pudieron volver realidad. (Sé que le echarán la culpa al MPD y a la UNE por lo de la educación. Pero vamos, todopoderosos y eficientes líderes de pacotilla, cómo es que un partido que a duras penas logra en las elecciones el 5% que le permite aparecer como partido político, cómo es posible que hagan tanta bulla y contra toda mayoría congresil, aplanadoras y demás símiles avasalladores, se salgan con la suya. Así que a otro perro con ese hueso.) Lo cierto es que nuestros líderes perdedores y sus clubes políticos, nunca han hecho nada suficiente por el país, pero se atreven hasta decirnos cómo hablar (recuérdese los recientes “eruptos” de Alvarito).

Es probable que, en su recientemente adquirida ceguera, se imaginen jueces doctos de las buenas costumbres y apelen, no faltaba más, a la “prudencia del estadista” cuando se sienten descubiertos (no insultados). Sale por allí Hernán Pérez, que últimamente abona a nuestra cultura –justo es decirlo- con sesudas interpretaciones históricas, defendiendo al Osvaldo Hurtado -como también defiende a Aspiazu- de los calificativos de “muerto insepulto”, que Correa le endilgara al hijo DP, como diría el Pájaro. Pero, vamos Hernán, si sólo se trata de muertes metafóricas, desgraciadamente inocuas e inofensivas para piel tan curtida como la del Osvaldo que se aguantó estoicamente, y por varios lustros, todos los insultos de Febres Cordero –desde vago a comunista-.¿Qué le habría dicho el Nazareno? Seguramente lo incluía en el listado de “sepulcros blanqueados” y a ver si el buen cristiano de Hernán Pérez se atrevía a defenderlo.

Para colmo, el Osvaldo tiene la desfachatez de afirmar que si pierde el NO va por la constituyente como candidato. De veras que es curtido. Ya tuvo la decencia de largarse a su casa cuando en dupleta con GG (Gloria Gallardo, giles) recibió la más aparatosa derrota de su vida política, por qué, señor, no se autosepulta nuevamente en los predios de la sociología, donde aún se lo recuerda con cierta nostalgia. Si no el Osvaldo tendrá que repetir la misma frase que acuñó don Rodrigo Días de Carreras, en El Adelantado, de acuerdo a las indagaciones de Johan Sebastian Maestro Piero: “fui derrotado con todo éxito”.

Por otra parte los que tenemos que debatir, con altura o sin ella, qué caray , somos los que vamos por el SI y por la Asamblea por la sencilla razón de que TODO está por hacerse. No necesitamos gurús de com-pe-ti-ti-vi-dad, ni ejecutivos de eficiencia impoluta ni industriales evasores de impuestos ni contrabandistas auto-endiosados. Como le decía el presidente Correa a un buen par de mamertos periodistas de Telerama la otra noche: ni siquiera necesitamos la inversión extranjera. Cómo invocarla, cómo pedirla, con qué cara persuadir a un inversionista que traiga plata y la deposite en un banco de los nuestros, si lo primero que hará será mandar esa misma plata a las Caimán o a “Mayami”, por la “inseguridag” jurídica que ellos mismos mantienen como parte fundamental del negocio.

Resulta realmente ocioso seguir escuchando la cantaleta del peligro comunista y que Chávez y que Evo y que Fidel. Estos idiotas, estos sí verdaderos idiotas latinoamericanos -a pesar de los argumentos de salvataje de Vargas Llosa niño-, ni siquiera se conforman con ser ellos solos el verdadero peligro de nuestra frágil democracia, y optan por trasladar esos temores a unos personajes que tienen sus propios dilemas, errores y aciertos que enfrentar. Aquí, en esta tierra nuestra de cada día tenemos que batirnos los ciudadanos contra nuestro infalible mañana, contra estos pendejos perdedores, y armar un país a nuestra medida, seguro y feliz, donde valga la pena vivir y traer muchachos con buenas hogazas de pan bajo el brazo.

Kurt VONNEGUT

Se nos fue. Como siempre, la ingratitud hacia los que decimos apreciar se pone de manifiesto cuando se van. Tal vez como ùltimo homenaje a su existencia -y por pura coincidencia-, justo el dìa de su partida Tijeròn y yo conversàbamos de su "rayadez", de Las sirenas de Titàn, de Matadero 5, y naturalmente de Galàpagos, donde Kurt expresaba su extraña predilecciòn por Guayaquil, la ciudad màs cosmopolita del mundo segùn su decir. Todo mundo debiò amanecer consternado. QEPD